Chiva encara el final de sus fiestas con la ofrenda a la patrona, la Virgen del Castillo

Las fiestas chivanas de septiembre han podido finalmente desarrollarse según lo previsto a pesar de que la lluvia ha hecho acto de presencia en algunos eventos tales como la noche de sábado, día 6, una jornada en la que se celebró la tradicional cena contra el cáncer. Sin embargo, el líquido elemento no impidió que numerosos asistentes llenaran el recinto de la Casa de la Cultura, lugar que se habilitó para la ocasión, demostrando un año más que la solidaridad está entre ellos y que, por supuesto, no es flor de un día.
Esa misma noche se celebró: La noche temática, Gran noche de los deportes. Para entonces la lluvia ya había desistido, lo que permitió que un buen número de participantes mostrara su particular visión de las olimpiadas. La orquesta encarga de amenizar la noche fue la Plastic Band y a fe que lo consiguieron porque todos los presentes se dejaron embriagar tanto por la fiesta como por las notas musicales.
Pero echemos la vista unos días atrás para comentar un acto cultural que gozó de buena acogida, sobre todo entre el público más pequeño. El musical que se celebró en el cine teatro Astoria de la localidad; en las tablas del escenario se representó el musical de Disney: La Leyenda. Con buen criterio y en vista  del gran éxito que se preveía, la clavaría organizó dos sesiones. Tampoco hay que dejar de lado a los artistas locales, concretamente a los integrantes de la orquesta de pulso y púa, que volvieron a demostrar que el nivel que se está consiguiendo va in crescendo, como se dice en el argot musical y que es el mejor calificativo para unos músicos que han conseguido algo que hasta hace poco tiempo era impensable.
Pero sin duda hay un acto que en Chiva goza de gran sentimiento y popularidad, la ofrenda en honor a la Virgen del Castillo. Por el trayecto que la organización habilitó para tan emotivo acto, es decir, desde la avenida Ramón y Cajal, hasta la plaza de la Iglesia, se pudo ver desfilar tanto a devotos de la virgen, como a numerosas clavarías que celebraban el aniversario, a los integrantes de la Falla Ramón y Cajal y por supuesto a numerosos niños y niñas que con su inocencia daban un toque todavía más emotivo.
El lunes se celebró el día grande de la fiesta chivana con un marcado carácter religioso. En él participó el presidente de la Diputación, Alfonso Rus. J. SÁNCHEZ

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