■ v.m.
Buñol
La innecesaria calentura política mostrada por los ediles de Buñol en la sesión plenaria acontecida este pasado martes ha vuelto a constatar las enormes distancias existentes en materia económica entre quienes ejercen el gobierno local (PSOE-EU) y quienes actúan como controladores de dicho trabajo (PP, IAB e Iniciativa).
La modificación de crédito planteada por los gestores municipales para poder participar en el plan de la Diputación destinado a la colocación de césped artificial abrió un intenso debate político con numerosos matices.
A pesar de coincidir en la importancia de dotar al campo de fútbol de esta superficie que permita la práctica digna del deporte rey en el viejo Beltrán Báguena, los portavoces de IAB e Iniciativa, Joaquín Zanón y Reyes Matamales, respectivamente, insistieron en la «falta de previsión del gobierno local», a cuyos representantes se criticó muy duramente el que se elevara a pleno esta modificación de crédito apenas un mes después de la aprobación del Presupuesto.
Reyes Matamales, una de las más incisivas en este asunto, consideró demostrada la «incompetencia manifiesta» del gobierno municipal, al que acusó de endeudar innecesariamente al Ayuntamiento y de preocuparse en exceso «por la propaganda» en todo este asunto. La edil invitó a los responsables municipales a buscar otras vías de financiación para este tipo de iniciativas, «pues lo más cómodo es solicitar un crédito con el que continuar hipotecando al pueblo».
Para IAB, aunque dijeron compartir la necesidad de colocar césped en el actual campo de fútbol, «el gobierno debió haber realizado mucho antes los cálculos, lo que confirma, una vez más la falta de seriedad en la materia», como apostilló Zanón, concejal que llamó la atención también sobre lo absurdo que sería «invertir una cantidad de dinero tan elevada en un proyecto provisional» —en clara alusión a la intención del Partido Socialista de construir un nuevo campo de fútbol junto a la estación de tren—.
Lejos de compartir las acusaciones vertidas desde la oposición, el concejal de Hacienda, Eusebio Sáez, acusó a la portavoz de Iniciativa de «demagogia política» en una cuestión en la que, como apuntó, «sólo se ha buscado la elección de la opción más provechosa para el Ayuntamiento», ente que aumentó de 90.000 a 275.000 euros la partida destinada a la colocación del césped y del riego.
Después de recordar que el actual equipo gestor no ha pedido ni un sólo préstamo desde que llegó al gobierno, el concejal de Hacienda acusó a Reyes Matamales de no aportar alternativas y de estar en contra de aquellas iniciativas encaminadas «a generar empleo y prosperidad en la población».
En este punto también tomó la palabra la edil de Deportes, Pilar Garrigues, quien subrayó que el consistorio «ha elegido la mejor opción» de cuantas tenía sobre la mesa, «ya que el resto sobrepasaban los 400.000 euros».
Durante el turno de intervenciones, el portavoz de EU, Joaquín Riera, no ocultó su malestar por las acusaciones vertidas por Reyes Matamales, «una concejala que afirma que todo va mal desde que ella se ha marchado del gobierno y que se ha limitado a realizar una oposición negativa, que precisamente no es la que necesita actualmente Buñol». El edil también mostró su enfado respecto a las acusaciones de que en el gobierno local no se trabaja, «algo que no se puede consentir, ya que no responde a la realidad».
Desde el PP, su portavoz, Virgilio Varona, se congratuló de que el gobierno aceptara su propuesta para la solicitud de esta subvención económica que permita a Buñol contar con un campo digno.
«Plan Zapatero» en Buñol
En la trastienda del debate económico se habló también del plan estatal de ayudas a los entes municipales, un asunto en el que el gobierno local insistió en la apuesta por las empresas del municipio, aunque el alcalde, Fernando Giraldos, recordó la necesidad de que el concurso sea totalmente abierto a la llegada de otras firmas ajenas a Buñol, cumpliendo así con la legalidad vigente.
Desde el gobierno buñolense se explicó que a día de hoy sólo hay un proyecto —de los ocho presentados a las ayudas estatales— al que no podrán concurrir empresas de Buñol, algo que se repite también en la propuesta de inversión lanzada por el propio Ayuntamiento. Por último, recordó que los empresarios locales «han sido invitados a participar en los concursos público convocados en otras poblaciones».

