
Javier Cervera, presidente del Consorcio. tc.c
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La Hoya
La aplicación de la tasa de basura en concepto de tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos ha derivado en las últimas semanas en la presentación de numerosas reclamaciones de quienes se sienten legitimados a negarse al pago de este nuevo impuesto.
Javier Cervera, el presidente del Consorcio Valencia Interior, ha detallado a este semanario que gran parte de las alegaciones presentadas por los vecinos de la comarca contra la aplicación de la tasa «corresponden a propietarios de casas de aperos, solares, garajes, casetas agrícolas o corrales, entre otros, que no están obligadas a su pago».
A esta situación se llega, en gran parte, debido a la falta de rigor en la remisión de los datos desde los Ayuntamientos respecto al padrón municipal, paso previo al posterior envío de los recibos a cada uno de los domicilios, tal como ha explicado Cervera.
Si desde los entes municipales se hubiesen eliminado aquellas propiedades a los que no les corresponde el pago de este impuesto se habrían evitado numerosos inconvenientes a sus propietarios, quienes se han visto obligados a personarse en los consistorios a fin de tramitar la documentación que acredita que no se genera basura.
Según se ha explicado desde el consorcio, todas estas situaciones se han producido al ser la primera vez que se remite a cobro el recibo, «pues el próximo año llegarán sólo a quienes tengan que llegarles».
Desde la presidencia de este organismo gestor se ha asegurado que se han admitido a trámite todas las alegaciones referidas a las casas que no son susceptibles de pagar el impuesto, «aunque han sido desestimadas aquellas otras en la que los ciudadanos han mostrado su disconformidad con la forma de gestionar los residuos al tratarse de una cuestión que queda fuera de nuestro alcance».
Hasta finales del próximo mes de abril habrá de plazo para concretar las reclamaciones que se consideren oportunas.
Por último, Javier Cervera ha adelantado que el consorcio está trabajando ya en la corrección de las cantidades aplicadas a cada localidad, atendiendo a las toneladas reales de basura generadas. Estos datos, como se ha apuntado, no serán públicos hasta que no se hayan efectuado «las pesadas correspondientes».

