
El gobierno local ha talado ya los árboles del viejo Beltrán. ■ tc.c
■ Vicente Montó
Buñol
«El Ayuntamiento de Buñol no ha aportado a tiempo ante la Diputación de Valencia la documentación que acredita que dispone de la financiación para acometer la colocación de césped artificial en el Beltrán Báguena, un ejemplo más de la absoluta ineptitud del gobierno local». Esta ha sido la contundente aseveración del máximo responsable del Partido Popular en esta localidad, Juan Luis Cervera, tras conocer que los actuales gestores municipales «ni siquiera han formalizado el crédito aprobado en pleno el pasado mes de enero» con el que se demostraría que se tiene disponibilidad económica para afrontar el 50% del coste total de la obra.
Para los populares, la falta de interés del equipo de gobierno buñolense es la única justificación posible a que se haya pasado el plazo (pues expiraba la pasada semana) para completar el papeleo.
Después de aclarar que los únicos responsables de esta demora son los componentes del equipo gestor que encabeza el socialista Fernando Giraldos, Juan Luis Cervera ha comentado que muy posiblemente Buñol pierda su posición de privilegio en el orden de ejecución fijado por el organismo provincial. «Es probable que perdamos nuestro puesto en el primer grupo de pueblos que van a iniciar las obras para pasar al segundo, actualmente en espera», ha apostillado el presidente del PP local.
Desde el principal partido de la oposición se ha asumido como propio el malestar de aficionados y componentes del Club Deportivo Buñol «ante este previsible retraso en las obras», reiterando su ofrecimiento a colaborar para acelerar este proceso. «Debemos recordar que era y es competencia exclusiva del alcalde y del partido en el gobierno la obtención de crédito y su presentación a tiempo», se ha precisado.
Para los populares, este nuevo golpe emocional a quienes esperan ansiosos la mejora de las instalaciones deportivas confirma «el nulo interés del PSOE en todo este asunto desde su inicio, ya que han sido constantes las trabas, descalificaciones y falta de iniciativa que nos hacen pensar que se ha tomado el pelo a los vecinos de Buñol y que no ha habido voluntad de afrontar el problema».

