
El alcalde charló con los vecinos. tc.c
■ tc.c/ainoa garcía-pascual
Chiva
El Ayuntamiento de Chiva ha decidido requisar, temporalmente, todos los bienes e instalaciones que se emplean para la prestación del servicio de agua potable en Olimar pertenecientes a la empresa que en la actualidad se encarga de suministrar el agua a esta urbanización. Esta decisión se produce tras el último capítulo sufrido por los vecinos de Olimar, quienes han estado varios días sin agua tras una avería.
Los hechos se remontan al domingo 14 de junio, fecha en la que se detectó un problema que dejó sin agua algunas urbanizaciones chivanas. Al día siguiente, quedó restablecido el suministro en todas las urbanizaciones dependientes de la empresa pública Egevasa, excepto en Olimar, gestionada por una empresa privada. Por ese motivo, y ante la urgencia por resolver este problema lo antes posible, el Ayuntamiento presentó, el pasado miércoles 17 de junio, una resolución de alcaldía por la cual el consistorio asume, de manera temporal, la gestión del servicio público en Olimar hasta la práctica solución de los problema de suministro, pasando a ser Egevasa la empresa concesionaria del servicio de abastecimiento. El Ayuntamiento, además, va a iniciar los trámites para comenzar con el expediente que le permita asumir, de forma definitiva, la gestión de dicho servicio en Olimar a fin de evitar problemas similares en el futuro.
Protestas vecinales
Aproximadamente un centenar de vecinos de la urbanización de Olimar se manifestaron el jueves pasado en el pozo San Álvaro ubicado en el término de Chiva a fin de protestar por el corte de agua que han sufrido a lo largo de tres días. El primer cese de suministro se produjo el sábado y algunos de los vecinos no dispusieron de agua hasta el miércoles. A pesar de restablecer el suministro de agua, ésta llegaba de manera intermitente. Según los vecinos de la zona, la empresa, «no ha dado explicación alguna». Como afirman, sólo el encargado del pozo les dijo «que cortaría el suministro cuando a él le pareciese», algo que «no tiene ningún sentido» para los vecinos.
Tal como recordó la portavoz de la comunidad de vecinos, Inma Rodrigo,la situación deviene por un pozo que fue contaminado con un pesticida y tuvieron que cerrarlo y sustituirlo por nuevos depósitos de agua potable situados a 7 kilómetros de la urbanización. El propio alcalde de Chiva, José Manuel Haro se personó en el lugar con varios miembros del equipo de gobierno para explicar las últimas acciones del gobierno local.
Además de los problemas con el agua, los vecinos han expresado quejas respecto a los servicios de autobús, ya que se está «sin servicio a Valencia desde febrero de 2009 por la reducción del mismo por parte de la empresa».
Según los vecinos «el Ayuntamiento ha prometido solucionarlo, aunque ya se han recogido firmas al disponer sólo de cuatro autobuses al día; de los cuales a partir de las 15,00 horas no llega ninguno más».

